Qué es Detector de monóxido de carbono (CO)
El monóxido de carbono (CO) es un gas incoloro, inodoro e insípido producido por la combustión incompleta de combustibles fósiles. Su peligrosidad radica en que se une a la hemoglobina con una afinidad 200 veces superior al oxígeno, impidiendo el transporte de O₂ en sangre. La intoxicación puede ser mortal sin previo aviso porque no tiene olor ni color. El CTE DB-SI obliga a instalar detectores de CO en garajes cubiertos para activar automáticamente los sistemas de ventilación forzada.
Los detectores de CO funcionan mediante sensores electroquímicos que miden la concentración en partes por millón (ppm). Los umbrales de alarma habituales son 30 ppm (alerta de primera fase) y 100 ppm (alarma plena, activación de ventilación). Para uso doméstico, la norma UNE-EN 50291 regula los detectores autónomos. Para instalaciones en garajes, la UNE-EN 50545 regula los detectores fijos con transmisión a central.
El mantenimiento de los detectores de CO incluye prueba funcional periódica con gas de referencia calibrado, verificación del tiempo de respuesta y sustitución de la célula electroquímica cada 5-7 años (vida útil limitada del sensor). Un detector de CO mal calibrado o agotado puede no detectar concentraciones peligrosas, con consecuencias potencialmente mortales. No debe confundirse con los detectores de humo ni con los detectores de gas (propano, metano).
También conocido como