Saltar al contenido
Seguridad Activa

Rociador automático (sprinkler)

Dispositivo de extinción automática que descarga agua sobre el foco de incendio en cuanto la temperatura ambiental supera el umbral de activación del bulbo de vidrio o el fusible. Regulado por UNE-EN 12845 y el RIPCI.

Qué es Rociador automático (sprinkler)

Un rociador automático es un dispositivo individual conectado a una red de tuberías presurizadas. Se activa de forma autónoma cuando la temperatura ambiente supera el umbral de diseño del elemento termosensible: un bulbo de vidrio (57–343 °C según código de color) o un fusible metálico. Solo se abre el rociador más cercano al foco de incendio; los demás permanecen cerrados.

El CTE DB-SI exige rociadores en edificios residenciales con altura de evacuación superior a 28 m, establecimientos de uso hospitalario, zonas de aparcamiento de más de 10.000 m² y sectores de pública concurrencia con superficie superior a 2.000 m². El RSCIEI los obliga en sectores industriales de riesgo alto grado 5-8. La norma de diseño e instalación es la UNE-EN 12845 (sistemas de rociadores automáticos).

El mantenimiento RIPCI incluye: inspección visual trimestral (titular), verificación semestral de válvulas de control y alarma, inspección anual completa y prueba de flujo de agua. Los sistemas con depósito de agua propio requieren además la revisión del grupo de presión y el nivel del depósito. Una empresa habilitada tipo B debe firmar los certificados de mantenimiento.

También conocido como

SprinklerRociadorSistema de rociadoresSprinklers automáticos

Preguntas frecuentes sobre Rociador automático (sprinkler)

¿Cuándo son obligatorios los rociadores automáticos según el CTE DB-SI?

El CTE DB-SI exige rociadores automáticos en: edificios residenciales con altura de evacuación superior a 28 m, uso hospitalario en todos los casos, aparcamientos de más de 10.000 m² (superficie construida), y sectores de pública concurrencia con superficie superior a 2.000 m². En industria, el RSCIEI los obliga en sectores de riesgo alto grado 5-8. En edificios con rociadores, el CTE permite ampliar los recorridos de evacuación en 25 m adicionales.

¿Cómo se activa un rociador automático?

Cada rociador incorpora un elemento termosensible —bulbo de vidrio o fusible metálico— calibrado a una temperatura específica (57, 68, 79, 93 °C..., codificados por colores). Cuando el calor del incendio alcanza esa temperatura, el elemento se rompe o funde y libera el obturador, abriendo el paso de agua solo en ese rociador. Los demás permanecen cerrados. No existe ningún mecanismo central: cada rociador actúa de forma autónoma e individual.

¿Qué mantenimiento necesitan los rociadores automáticos según el RIPCI?

El RIPCI (RD 513/2017) establece: inspección visual trimestral por el titular (accesibilidad, señalización, estado visual de la red), verificación semestral de válvulas de control, alarmas y presión por empresa habilitada tipo B, inspección anual completa con prueba de flujo y certificado RIPCI, y prueba hidrostática de la red cada 5 años. Si el sistema dispone de depósito de agua o grupo de presión propio, se añade revisión periódica de ese equipo.