Qué es Extintor de CO₂
El extintor de CO₂ (dióxido de carbono) actúa por sofocación y enfriamiento simultáneos: el CO₂ desplaza el oxígeno del entorno del fuego y reduce la temperatura de la llama rápidamente. Al no dejar ningún residuo sólido ni líquido tras la descarga, es el extintor de elección en entornos donde la contaminación del agente extintor causaría daños adicionales: salas de servidores, cuadros eléctricos, laboratorios, instalaciones con equipos electrónicos de precisión y archivos. También es apto para fuegos de clase B (líquidos inflamables: gasolina, alcohol, aceites) y para fuegos de clase E (equipos eléctricos bajo tensión).
La principal limitación del extintor de CO₂ frente al polvo ABC es su nula eficacia en fuegos de clase A (sólidos celulósicos: madera, papel, cartón). El CO₂ no deja película de agente protector sobre el material, por lo que el fuego puede reactivarse. Tampoco es eficaz en espacios muy abiertos o con viento, donde el gas se dispersa antes de alcanzar la concentración sofocante necesaria. El difusor de campana de los extintores de CO₂ puede alcanzar -79 °C en la descarga, por lo que nunca debe sujetarse por el tubo metálico para evitar quemaduras por frío (congelación de la piel en contacto).
En instalaciones PCI, el extintor de CO₂ se instala obligatoriamente junto a cuadros eléctricos, centros de transformación, CPD (centros de procesamiento de datos) y cargadores de vehículos eléctricos. El CTE DB-SI no exige CO₂ de forma generalizada, pero sí indica que los extintores deben ser adecuados al tipo de fuego esperado, y los proyectos técnicos especifican CO₂ donde hay riesgo eléctrico significativo. El mantenimiento sigue el mismo calendario RIPCI que el polvo ABC: revisión trimestral visual, revisión anual y retimbrado quinquenal.
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