Qué es Puerta cortafuego
Una puerta cortafuego es un elemento constructivo de compartimentación cuya función es impedir o retardar el paso del fuego, el humo y los gases calientes entre dos zonas del edificio durante un tiempo determinado. Se clasifica según su resistencia al fuego: RF-30 (30 minutos), RF-60, RF-90 y RF-120. En la norma europea, la clasificación equivalente es EI₂-C5, donde EI indica integridad y aislamiento, el número indica los minutos de resistencia, y C5 indica cierre automático con al menos 200.000 ciclos de prueba.
El CTE DB-SI exige puertas cortafuego en todas las salidas de los sectores de incendio, en las cajas de escaleras protegidas, en los locales de riesgo especial y en las comunicaciones entre garajes y el resto del edificio. La resistencia mínima exigida depende del tipo de sector y de la altura del edificio: RF-60 es la más habitual en edificios residenciales y de oficinas; RF-90 y RF-120 se exigen en sectores de riesgo alto, hospitales y establecimientos industriales.
Para que una puerta cortafuego cumpla su función, debe mantenerse en buen estado y cerrar automáticamente. El error más frecuente es mantenerla abierta con una cuña, un extintor o cualquier objeto que impida el cierre. El RIPCI exige revisión anual con certificado emitido por empresa habilitada tipo B. Los defectos más comunes son: bisagras deformadas, cierre automático bloqueado, burlete intumescente deteriorado o junta de humos ausente.
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